Novela

Sea un viaje. La Novela se puede definir de muchas formas, pero hoy escojo la del viaje. Largo y vivo, dentro y fuera de nosotros. 

 

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo

que andábamos para encontrarnos.

 

Julio Cortázar

Memorias inadecuadas de Ángel Lístecer

Angel Lístecer se persigue a sí mismo. De económica memoria, y entre la comicidad y la reflexión, rescata acontecimientos de su vida para que no se le terminen escapando y cayendo fuera del calendario de sus recuerdos. Un personaje que con la memoria se reconstruye página a página, como dice el título de uno de los capítulos: DE HOY EN HOY.

CAPITULO I

 

- DONDE SE DAN PRIMERAS NOCIONES SOBRE EL OLVIDO -

 

La mitad de mi vida ha debido de estar muy ocupada. Esto lo digo no con excesiva seguridad, porque una de mis grandes capacidades ha sido la de carecer, casi por entero, de una memoria mínimamente respetable, como quien, entregado a los mecanismos de un reloj averiado, hace coincidir el cierre de su tapa trasera con la abundancia de piezas sobre la mesa. Analizar de forma exhaustiva es una expresión que siempre me ha resultado distante, y puedo asegurar de manera seria, es más, definitiva, que rara vez he podido recuperar lo que había sucedido para traerlo al presente, que en extraña ocasión puedo rescatar lo que fue para releerlo, como si una puerta consistente se cerrara después de cada acto, impidiendo volver al minuto anterior, a la hora anterior, al día de atrás.

De las tres veces que subía a los cielos

Un funcionario de una capital de provincia se ve inmerso en la búsqueda de un antiguo tríptico. La obsesión por conseguir cada una de sus partes trastocará su monótona vida, descubriéndole...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I

 

No me juzgo por lo que tengo sino por lo que me hallo en falta, después de tantos propósitos cancelados, de más desarreglos que fortunas. Aunque nunca he sido persona escueta en empeños, ni me han faltado voluntades ni decisión. Si hubiera estimado oportuno tirar del mismo extremo de la tierra como si de una alfombra se tratase, probablemente hubiera practicado los agujeros pertinentes, y hubiera tirado hasta desplazar algún continente o hasta destrozarme los dedos. Diría que soy minucioso, aunque nunca obsesivo, observador, pero sin tropezar en lo indiscreto, cauteloso, aunque huido de lo timorato, y el hecho de vivir solo, ha cultivado en mí costumbres que no se salen de la monótona continuidad que establece la línea recta y blanca trazada en una carretera.

Nota de pago 1965

Recorrer la vida de Alma es un viaje entre Málaga y Madrid desde 1945 a 1965. Sus vivencias y desencuentros en una saga familiar de especiales personajes, como Santiago el pescador o Josefa Lara.... de fondo, el mar.

Las palabras son el esqueleto de los hechos. Al menos, las que podía leer en aquella pequeña factura, una nota de pago que tenía por fecha 14 de febrero de 1965. Para ser de aquel momento no parecía excesivamente deteriorada, si era cierto, que el amarilleo y un pequeño doblez en una de las esquinas estaba. Y que el papel quedaba delgado, supongo por el paso de los días. Una factura que era algo más que una crónica de tiempo y dinero.

La radiografía de la factura era la siguiente. En la parte superior se enunciaba el nombre del restaurante en letra negrilla bodoni, Restaurante Imperial. La dirección se incluía a renglón seguido. Se continuaba con la fecha y el número de factura. El desglose de lo consumido no existía. Tan solo la anotación Boda Javier y MAlma. Luego sí, en la parte inferior, lo pagado. En 1965 se llevó a cabo la regulación de la ordenación turística de restaurantes y la instauración del menú del día, pero este, desde luego, no era el caso. Día importante, dejaba anotada la cantidad de 10.200 pesetas, entregadas a cuenta 300, y el suplemento de la orquesta que obligaba a 70 pesetas más. ¿Cuántos fueron? Se sabía de los dos contrayentes, familia e invitados se les suponía, y se acertaba, en número de cuarenta. Fue el padre del novio el que corrió con los gastos de la celebración, y que previamente había señalizado para dejar cerrado el evento.

El viajero de papel

 

Un representante de artículos de papelería, de vida tranquila, ve desmoronarse su pasado y su presente, mientras su futuro se convierte en un interrogante, envuelto en una trama de corrupción y traición.

 

No pude verle los ojos en aquel momento, un instante fue suficiente para entender que el alcohol, la mala leche y seguro que algún otro producto eran una mala mezcla. Intenté recuperar el brazo de un tirón y vi de soslayo la cara de la mujer con muestras de sangre en la mejilla y frente. No supe lo que me pasó, pensé más tarde repasando aquellos breves segundos. El maletín mojado que llevaba en la mano derecha se elevó violentamente e impactó en la cabeza del agresor haciéndole tambalearse, No esperé a saber cuál era la opinión que le merecía el primer impacto y descerrajé un nuevo pase de maletín en el mismo sitio que el anterior.

La prostituta con la frente y la cara manchados de sangre tiro de mí haciéndome correr para escapar donde fuera. Tras diez minutos de agotador esfuerzo, corriendo con unos zapatos que torturaban mis pies húmedos y con un sabor pronunciado a sangre en la boca, ella me hizo entrar en un portal y profundizar por un pasillo hasta una puerta que se abrió por la acción de una llave que saco de su pequeño bolso.

Guadarrama apeadero

Alfredo Martínez padece de insomnio. En largas veladas, repasa una caja de fotografías en blanco y negro que le llevan hasta una antigua casa en el Apeadero de Guadarrama. Al tiempo, se relaciona con otros habitantes de la noche con los que crea amistad, intentando proteger a su sobrina, llegada de Lyon inesperadamente.

Me llamo Guadarrama apeadero. Estoy de pie, apretado entre dos compañeros. Tengo algo más de cincuenta años y mi cara es tostada, también mi lomo y mi contraportada. Huelga decir que pertenezco a la especie de los libros. Dicho con todo respeto.  Dispongo de índice, página 16 y 90, título, y según me dicen que también una esquina de artritis. Es un término asociado al tiempo. También, algunas hojas con la espalda en blanco, por si el lector gusta de sumar alguna nueva frase. Desde mi posición en la estantería veo el sofá y la lámpara de tulipa blanca.

las cartas que yo me escribí

Entregada a Editorial

Personaje o Gabriel Gómez Monforte, dependiente de una zapatería, se considera un hombre un tanto extraño. Le surgen ideas hilarantes que va poniendo en práctica, como la de enviarse cartas a sí mismo para darse noticias y consejos. Una comedia blanca con trasfondo de reflexión sobre la diversidad del ser humano. Junto a algunas de sus amistades pone en práctica una peculiar manera de conducir la vida.

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